Los paneles solares no fueron inventados por una sola persona, sino que son el resultado de varios descubrimientos científicos a lo largo del tiempo. Todo comenzó en 1839, cuando el físico francés Alexandre Edmond Becquerel descubrió el efecto fotovoltaico, es decir, que ciertos materiales podían generar electricidad al exponerse a la luz. Este hallazgo sentó las bases científicas de lo que hoy conocemos como energía solar.
Décadas más tarde, en 1883, el inventor estadounidense Charles Fritts construyó el primer panel solar funcional utilizando selenio recubierto de oro. Aunque su eficiencia era muy baja comparada con los estándares actuales, fue el primer intento real de convertir la luz solar en electricidad utilizable. Sin embargo, el gran salto tecnológico llegó en 1954, cuando científicos de Bell Laboratories desarrollaron la primera célula solar de silicio eficiente, marcando el inicio de la energía solar moderna.
Desde entonces, los paneles solares han evolucionado enormemente, reduciendo costos y aumentando su rendimiento. Hoy son una de las principales tecnologías para enfrentar el cambio climático y avanzar hacia energías renovables más limpias y sostenibles. Así, lo que comenzó como un experimento científico en el siglo XIX se ha convertido en una pieza clave del sistema energético del siglo XXI.
Escrito por
Pedro Infante
13 de Abril, 2026